Si ya la pasión ha quedado relegada a un segundo plano, y sigues enamorada de tu pareja, posiblemente recuerdes con añoranza esos momentos en los que te cogía, te hacía suya y tú sentías el éxtasis. A lo mejor eres tú quien no tiene apetito sexual, y sientes que te falta un poco de fuego en tu alma. Si quieres que esas sublimes experiencias vuelvan a tu vida, ¿por qué no realizas el siguiente ritual?
Tienes que conseguir un sahumador o un brasero, un palo santo, carbón litúrgico, un puñado de hojas secas de romero, pétalos de una rosa roja, una cucharada de las de postre de canela en polvo, otra de mirra y papel de seda rojo.
Si tú, mi querida amiga, eres una mujer, haz este ritual un lunes y un viernes. Si en cambio eres un hombre, no lo hagas un lunes, sino un jueves, y también un viernes. La hora a la que lo realices es indiferente, aunque el mejor sitio para llevarlo a cabo es en el dormitorio.
¿Por qué estos días? Te lo explico. El lunes está asociado con la Luna. Este astro es símbolo de la feminidad, y por eso es el día apropiado para que lo realice una mujer. El viernes se relaciona con Venus, la diosa del amor. El jueves, por otra parte, es el día de Júpiter, y éste simboliza la imagen masculina. Es por ello por lo que es el mejor día para que un hombre lleve a cabo este ritual.
No creas que es un ritual difícil. Lo único que tienes que hacer es quemar todos los ingredientes que te he comentado antes, menos el papel de seda rojo, en un sahumador, o en su defecto un brasero. Cuando estén bien quemados, envuélvelos en el papel de seda y tíralos.









