Siempre encontraras a personas dentro de tu entorna tanto familiar como laborar que llevan mal ver lo que vales, no permitas que quieran cortarte las alas.
Las mujeres cuando demostramos lo que podemos brillar, llamamos la atención de los demás creando envidias. Puedes llagar a sentirte amenazada, pero no debes de ocultarte, al contrario demuestra tus habilidades, mostrando en todo momento como eres.
Olvídate pensando que el problema es tuyo, si lo que obtienes es positivo la competencia es buena, recuerda que muchas veces cuando alguien quiere competir es debido a su baja autoestima y su inseguridad.
No te cierres a todo lo que es constructivo incluidas las criticas.
Intenta no buscar depender siempre de los demás, no siempre se agrada a todo el mundo.
Piensa que ni eres mejor ni peor de aquellos que te rodean. Somos personas que actuamos y debemos ser conscientes que lo hacemos desde una igualdad. Cuando te dirijas a otra persona hazlo desde el respeto y de igual a igual.
La envidia dicen que es sana cuando sabemos reconocerla y la demostramos de forma positiva. Todos de alguna manera, hemos tenido envidia de otras personas por conseguir aquello que deseamos para nosotros. No intentes ocultarla ni sentirte culpable, solamente aprende a expresarla.
Si no te muestras exigente, ni indecisa, el ser brillante es fácil. Demuestra lo que vales a los demás y mantén esa postura siempre ante reacciones ajenas.
Defiende aquello en lo que crees, sin pedir el apoyo de los demás, si te lo dan aprovéchalo. Recuerda mantén el coraje de ser tu misma.
¿Eres firme en tus decisiones o te dejas influir?













