¡Qué complicado es a veces tener las manos suaves! Cuando tienes que trabajar en casa, o en determinados empleos fuera del hogar, nuestras manos sufren alteraciones y es necesario aplicarles un buen cuidado.
Mezcla un poco de harina y queso blanco fresco, a partes iguales, y añádele unas gotitas de limón. Aplícate el preparado sobre las manos como si se tratase de una crema, pero sin dejar que penetre del todo.
Deja que actúe unos cinco minutos y aclárate con abundante agua fría.










Buenísimo Beatriz, los hombres también nos cuidamos las manos, ¡no crean! Jose C.