El pecho y el escote es una de las zonas que más miradas atraen del cuerpo femenino. Pero es muy sensible, ya que los cambios hormonales hacen que pierda su tersura y se relajen los músculos que mantienen el pecho firme. El sol, ahora en verano, también se encarga de dejar su huella en tu escote. Los rayos del astro rey hacen que la piel se envejezca más rápidamente y que aparezcan manchas en el canalillo. Es por eso por lo que, aunque siempre tengas que dedicar un especial mimo y atención a esta zona de tu cuerpo, en estos meses de calor debes intensificar el cuidado. Te resultará sencillo si sigues estos pequeños pasos.
Al menos una vez al día y mejor si es por la noche, hidrátate con una crema específica para el pecho. Sus componentes, como el colágeno y el extracto de algas, aportan hidratación y elasticidad. Cuando apliques la crema, realiza un suave masaje, con movimientos circulares y ascendentes.
Cuando te duches, es bueno terminar echándote un chorro de agua fría en el pecho. Esto tonifica la piel.
Practica deportes como natación y ejercicios específicos que tonifiquen la musculatura pectoral. Pero nunca hagas actividades físicas sin usar un sujetador apropiado. Además, a la hora de andas, hazlo con la espalda recta, ya que caminar encorvada, al igual que sentarse, provoca la caída del pecho.









